DKW: La belleza de lo simple – Parte 2

 

El sedán 1000 S fue el más popular de todos los modelos Auto Union fabricados en Argentina. La versión nacional reproducía fielmente a su similar alemán, evolución del modelo Sonderklasse, cuya producción en la planta de Düsseldorf se había iniciado en julio de 1953.

Se trataba de un vehículo económico de baja cilindrada con carrocería de cuatro puertas, de poco más de 4,30 metros de largo y 1,46 de alto, y con capacidad para transportar cinco pasajeros.

El motor de 980 cc era de dos tiempos con tres cilindros en línea, refrigerado por agua mediante termosifón y podía alcanzar una potencia de 45 hp. Por detrás del propulsor, montado sobre el tren delantero, se ubicaba el embrague monodisco seco y la caja de velocidades de 4 marchas hacia delante, siendo la segunda, tercera y cuarta sincronizadas. La transmisión era delantera. A diferencia de otros modelos de su categoría y época, la carrocería no era autoportante y en cambio estaba abulonada sobre un bastidor de tubos de acero de sección rectangular con travesaño en “X” soldados eléctricamente.

La suspensión delantera era independiente por brazos triangulares, ballesta transversal y amortiguadores hidráulicos de doble acción inclinados. Atrás presentaba un eje rígido con ballesta transversal sobreelevada, escalonada, brazos de empuje y amortiguadores hidráulicos de doble acción.

Sin duda, una de las características más importantes del auto era su bajo consumo y costo de mantenimiento gracias a su mecánica simple y confiable. En ciudad podía cubrir 10,8 km. con un litro de combustible y 13,5 km. en ruta a un promedio de 80 km/h. En cuanto a las prestaciones, si bien eran modestas, le permitían alcanzar una velocidad máxima de 126 km/h, acorde a algunos tests de la época. Una de sus virtudes era su notable aceleración que lo ubicaba en un plano de igualdad con vehículos de un 50 por ciento más de cilindrada.

Estas características lo transformaron rápidamente en un suceso de ventas, evidenciado en la gran aceptación por parte del público, en particular entre los sectores medios.

A fines de 1963 cuando Fiat discontinuó la producción de su modelo 1100, el Auto Union 1000 S se convirtió en el único referente del mercado nacional en el segmento de 1.000 cc. Esta circunstancia, sumada a sus cualidades y al impacto positivo de sus éxitos deportivos catapultaron las cifras de ventas y producción que crecieron en forma ininterrumpida en la primera mitad de la década de 1960.

Entre los años 1961 y 1965 se produjeron sucesivamente 1.800, 2.000, 3.350 y 3.686 unidades. En abril de 1966 fue fabricada la unidad 20.000. Ese año se alcanzó la cota más alta de fabricación con un total de 3.978 vehículos.

Cuando el éxito de este popular modelo y el de la propia IASFSA parecía consolidado, aparecieron una serie de acusaciones por contrabando y evasión fiscal que derivaron en un proceso judicial y afectaron la producción. Finalmente un juez solicitó una convocatoria de acreedores.

A partir de 1967 se inició un marcado descenso en las cifras de fabricación que se redujeron hasta alcanzar sólo 632 unidades en 1969. La producción se mantuvo con dificultades hasta fines de ese año, cuando la planta cesó definitivamente sus actividades luego de haber producido 21.797 unidades del modelo sedán y 6.396 de la versión rural, denominada Universal.

Foto: Freddy Pereyra

Ver primera parte: DKW – La belleza de lo simple – Parte 1