Chevrolet 400: El compacto de GM en Argentina – Parte 1

En diciembre de 1961, coincidiendo con las bodas de oro de la casa matriz, fue anunciada la intención de la por entonces mayor automotriz del mundo de producir en nuestro país su nuevo compacto: el Chevrolet 400.
La versión argentina fue desarrollada a partir de la serie más lujosa que se producía en Estados Unidos, la Nova 400. De ahí resultó la denominación original utilizada en su lanzamiento comercial. Teniendo en cuenta que en nuestro país el modelo estaba destinado a un público de ingresos medios y altos, el nivel de terminación fue inclusive superior al original norteamericano, donde se lo comercializaba como un vehículo económico.
El primer Chevrolet 400 nacional salió de la línea de montaje el 21 de marzo de 1962. El auto estaba equipado con el motor Turbo-Thriftmaster de seis cilindros en línea de 3179 cc y 105 hp, con cigüeñal apoyado en siete bancadas. Siguiendo la tendencia de la época, su carrocería era de tipo autoportante de cuatro puertas y 4640 mm de longitud, con un cómodo habitáculo para seis pasajeros distribuidos en dos asientos enterizos. Su diseño en su aspecto frontal y posterior respondía a una forma trapezoidal determinada por una fuerte línea de carácter que recorría longitudinalmente todo el lateral. El “Body by Fisher”, marca registrada de los modelos GM de la época, determinó una clásica silueta con tres volúmenes claramente diferenciados.
A fin de asegurar una muy buena rigidez estructural, el tren delantero presentaba un sub chasis de largueros abulonado a la carrocería sobre el que se montaba el motor y los elementos de la suspensión. El diseño de esta última respondía a un esquema independiente mediante brazos largos y cortos combinados con puntas esféricas y reforzada con barras diagonales; poseía además resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos telescópicos de doble acción. Una innovación de este modelo era su exclusiva suspensión trasera denominada “Uniflex” que consistía de una ballesta única de sección variable, construida en acero súper templado y montada íntegramente en caucho. La transmisión se confiaba a una caja de tres velocidades con segunda y tercera sincronizada. La selectora de cambios se montaba en la columna de la dirección.
En su primer año de producción alcanzó la cota de 4536 unidades, cifra que lo ubicaba en el tercer lugar entre los compactos nacionales, por debajo del Rambler y el Falcon y aventajando por solo 34 unidades al Valiant de Chrysler.
A partir de febrero de 1964, la línea del sedán Chevrolet fue desdoblada en las versiones Special y Super. El Special se convirtió en el modelo base que mantuvo el motor de 194 pulgadas, mientras que el Super fue equipado con el propulsor de la pick up de 230 pulgadas (3769 cc) y 125 hp. Otras diferencias se apreciaban en la ornamentación de la carrocería.
Novedades mecánicas fueron incorporadas en 1966 como un nuevo múltiple y cigüeñal de mayor alzada que le otorgaron mayor pique. La transmisión fue mejorada con un nuevo cardán con aislamiento acústico interno que brindaba un andar más suave y menos ruidoso. En el exterior, nuevas lacas termo-acrílicas con tonos metalizados ampliaban la gama de colores.

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Por Gustavo Feder