Homenaje a Carlos Crocco

El Ford Sierra Fans Club celebró su reunión mensual en el Museo del Automóvil de la Ciudad de Buenos Aires. Pero para los amantes de la burbuja de Ford no fue un encuentro más, la fecha de septiembre tuvo un condimento especial: la presencia del ex piloto de TC2000 Carlos Crocco.
Temprano, los Sierra se fueron estacionando en la calle de los recuerdos, junto a los buses ingleses y el vagón del Subte A, una de las adquisiciones más valiosas y recientes del museo. Como es habitual “Ova” Arroca presidió la reunión en la que se repasó la agenda de eventos para lo que resta del año, se celebraron cumpleaños de socios y allegados y se realizó la elección del auto del mes.

El postre llegó puntualmente a las 17:00, cuando Crocco subió al primer piso del complejo. Allí, el ex piloto puso primera, pisó el acelerador de los recuerdos y fluyeron infinidad de anécdotas para regocijo de los entusiastas socios del club.

En la planta baja lo esperaba un esperado reencuentro con el Ford Sierra 1991 con el que participara en los años 90 en el TC2000. El auto había sido adquirido por Arroca directamente a Crocco en 2001 y tras un minucioso proceso de restauración fue llevado a las condiciones en las que se encontraba cuando disputó sus últimas carreras. El trabajo incluyó la recreación a mano de muchas de las publicidades de entonces.

“Te vas a divertir”, fueron las palabras del ex piloto a “Ova”, cuando adquirió el auto. Allí nació una amistad que dura hasta la actualidad y que hizo posible este encuentro tan especial.

El Sierra de competición fue estacionado junto a la recreación de la estación de servicio del ACA y cubierto por una funda negra. Luego de retirarla, Crocco se subió al habitáculo y lo puso en marcha. Visiblemente emocionado, empujó a fondo el acelerador durante varios minutos. El ex piloto y ex dirigente del TC2000 se retiró en 1994 de las competencias y no se subía a un auto de carrera desde hacía 20 años.

El rencuentro emocionó hasta las lágrimas al presidente del club y a los socios que aplaudieron un largo rato luego de apagado el motor.

Así se cerró la reunión de septiembre del Ford Sierra Fans Club. Una reunión especial.

Por Gustavo Feder