Un Autodromo nuevo, que no sea uno más

La plaza bonaerense de San Nicolás se convirtió en el undecimo circuito del Siglo XXI para la Argentina.En dicho tiempo las principales categorias nacionales utilizaron 41 pistas diferentes a lo largo de sus fechas inmersas en el año calendario.
Los numeros son tan frios como contudentes.Y da a las claras que el negocio del automovilismo convive entre la sobre oferta y el sobre dimensionamiento del mismo por todo lo mencionado en editoriales anteriores.
La inauguración en el primer fin de semana de Octubre a cargo del Super TC2000 con doble victoria de Mariano Wener (Peugeot 408) con gran concurrencia de publico  arrojó un Aprobado.Se llegó con lo justo, pero se llegó.
El intendente local Manuel Passaglia, uno de los artifices de la obra declaró “Elegimos hacer un predio ferial (alli se desarrolla Expoagro) y autódromo para que esté siempre lleno de vida y sea una fábrica de trabajo para nuestra ciudad y las vecinas”
Si lo que se busca es que el escenario tenga vida propia por afuera del automovilismo, es valido.No deja de ser una variante para conseguir recursos porque un predio de decenas de hectareas requiere de mucha inversion y mantenimiento de lunes a lunes.
Lo cuestionable (una vez mas y van) es la superposición de Autodromo que se extiende a todo el territorio nacional.
En este caso al Juan Manuel Fangio de Rosario y San Nicolas lo separan apenas 80 Km.
San Luis tiene 3 de primer nivel: Rosendo Hernandez y los semipermanentes de Potrero de Los Funes y La Pedrera en 100 Km.
Mismo caso aplica la provincia de Entre Rios con el capitalino de Paraná, Concordia y el uruguayense de Concepción.
Y pasò en 2011 con el Eusebio Marcilla de Junin y el de 9 de Julio.Hoy los encuentra desactivados queriendo volver gobernados por la incertidumbre junto a otros ejemplos tales como el Fangio de Balcarce, Luis Ruben Di Palma de Mar de Ajó, La Rioja, el viejo San Martin de Mendoza, Mar del Plata, etc.
Pasò y pasará. En breve San Juan lo experimentará con la llegada de Villicum en convivencia con el desafiante “El Zonda” Eduardo Copello.
Hay que dejar mezquindades de lado.Un autodromo tiene que ser algo mas que poco de pista en medio del campo.La proliferación de no estratégica de los mismos condena y condenará al olvido a otros.Falta una entidad que regule la actividad, que ordene y no mezcle los tantos.Basta de este esquema donde cada uno lleva agua para su molino.
El automovilismo argentino es muy fuerte puertas adentro y endeble hacia el afuera porque,entre otras cosas, no logra escapar del fuego amigo.